Cómo tratas a tus clientes: ¿con personas o tecnología?

evento corporativo en la naturaleza

Hice un pedido online hace unos días.

Pero el paquete no llega.

Reclamo.

Recibo un mensaje con detalles de mi situación y hasta algo de empatía.

Escrito claramente por la inteligencia artificial.

Además de ser genérico y no aportar ninguna solución.

Al día siguiente, vuelvo a insistir.

“Gracias por tu correo. En breve te contestaremos”, es su respuesta.

Spoiler: no lo hicieron.

Llamo al teléfono y solo suena música hasta que se cuelga la llamada.

Imposible hablar con un humano. Nadie con nombre. Nadie con ganas de ayudar.

Y pensé: así es como no queremos que se sienta nadie que trabaja con nosotros.

Cuando contactas con Outdoor Adventour, no salta un robot.

Aparece alguien del equipo. Con nombre: Sílvia, Dolça o Pepo.
Personas que responden, solucionan y acompañan.

Que te ayudan a causar la mejor impresión delante de tu cliente.
 

¿Un cambio de última hora? ¿El cliente quiere algo muy concreto? ¿Problemas con la logística?
 

Aquí levantas el teléfono o mandas un e-mail y hablas con alguien que sabe lo que está haciendo.
 

Porque cuando alguien viaja, lo que más vale es la confianza.
 

La seguridad de que, si algo pasa, hay alguien al otro lado.
 

Diseñamos cada programa a medida y te acompañamos en todo el proceso. Desde el primer e-mail hasta que el cliente vuelve a casa. Y por medio, todas las llamadas que hagan falta para diseñar el viaje que se adapte y sorprenda.
 

No estoy en contra de la tecnología. La usamos, por supuesto, pero la que está al servicio del trato humano. No la que lo sustituye.
 

Porque cuando tu cliente es exigente, tú no puedes jugártela con alguien que responde como una máquina.

Aquí, hablamos personas.

Nos gusta el contacto directo.

Y sí, seguimos creyendo que eso marca la diferencia.

Cuando quieras, te lo demostramos.
 
 

Pepo

Compartir