Vamos al grano:
- Esquiar en pistas rodeadas de cimas de más de 3.000 metros.
- Pasear bajo la luz de la luna hasta una cabaña perdida en la nieve.
- Disfrutar de un chef privado cocinando en una borda de montaña.
- Alojarse en hoteles boutique con chimenea, jacuzzi y mucho más que lujo.
- Explorar pueblos de calles empedradas y casas de piedra con tejados de pizarra.
- Acceder a las mejores estaciones de los Pirineos.
- Vivir la exclusividad de un heliesquí.
- Más de 700 km esquiables, sol abundante e increíbles servicios après-ski que añaden un toque de glamour.
- Terminar el día junto al fuego con un brindis y los mejores quesos de la zona.
- O con un relajante baño en un jacuzzi con vistas a la montaña.
Y si tus clientes buscan más, podemos añadir: trineo de perros, vista panorámica y acceso rápido a pistas de esquí, shopping exclusivo a pie de montaña…
O asegurarnos de que sean los primeros en pisar la nieve antes que abran las pistas.
Todo esto -o lo que ellos pidan- en un solo viaje.
A medida en los Pirineos.
Si estás programando el invierno o tienes alguna petición, escríbenos y te ayudamos a diseñar un tour que esté a la altura de lo que buscan tus clientes.
Y si aún no conoces bien el producto, pero crees que podría encajar con tus clientes, podemos organizar una formación rápida para que aproveches esta oportunidad.


