No importa de dónde seas.
Cuando pruebas algo hecho con tiempo, con manos que conocen los fogones y con ingredientes de calidad…
algo hace click dentro.
Por eso la comida importa cuando uno viaja.
Porque no es solo lo que hay en el plato.
Es lo que se siente al probarlo.
Te pasa a ti y les pasa a tus clientes.
También a nosotros.
Y tenemos la suerte de que los Pirineos tienen joyas gastronómicas que no se encuentran en otro sitio.
No siempre están a la vista, pero desde Outdoor Adventour, como expertos locales, las conocemos todas.
Llevamos a tus clientes a desayunar en una bodega rústica: pan caliente, embutidos y vino ecológico cultivado a 900 metros de altitud.
A degustar queso curado en la montaña, delante de un lago, en un restaurante efímero que nadie más encontrará, ya que lo montamos y desmontamos solo para ellos.
A descubrir a un reconocido cocinero que ahora vive en un pequeño pueblo donde, desde su casa, prepara un menú degustación delante de los comensales. Personalizado y en directo, y aquí está la magia: en la cercanía, en la complicidad que se crea y los sabores que se descubren.
Aquí todo sabe a hogar.
A cuidado.
A verdad.
Cordero, vaca, caballo… animales de raza autóctona criados en los prados de alta montaña.
All i oli de membrillo, xolís (la longaniza pallaresa que se ha dejado secar lentamente durante meses), olla aranesa o paté artesano de las casas de montaña.
Verduras de metro cero, cultivadas en el huerto muchas veces del mismo restaurante.
Frutas que crecen en alta montaña.
La trucha de río, que bien cocinada, es un lujo.
Y licores y vinos de nuevas bodegas que han recuperado su actividad centenaria y cuyos vinos reflejan la esencia del territorio.
Y si buscan estrella Michelin, también. Entre nuestros proveedores están algunos de los mejores restaurantes del mundo
¿Quieres un recorrido gastronómico por el Pirineo que deje a tus clientes hablando de ti durante meses?
¿O prefieres que añadamos pinceladas gastronómicas a un road tour de multi actividades?
Por ejemplo, un programa de esquí exclusivo en el que, además de nieve, descubran cada día uno de los mejores restaurantes del Pirineo.
Esto no es solo comer.
Es conectar.
Porque la comida no es un añadido.
Es una de las cosas que más recordarán.


